Cuando contratas el seguro a todo riesgo siempre te preguntan: ¿con franquicia o sin franquicia?
Y es que el seguro a todo riesgo te garantiza los daños que tu vehículo pueda sufrir por diferentes circunstancias, tales como una colisión con otro vehículo, animal u objeto, por elementos externos como fenómenos atmosféricos o hundimientos de terrenos, puentes o carreteras, o por actos vandálicos o malintencionados provocados por terceras personas.
Si te inclinas por la opción con franquicia, la cantidad que pactes en tu póliza se te descontará de la indemnización que te corresponda cobrar por la reparación de tu vehículo. A cambio, el ahorro que tendrás en tu prima será elevado.
En caso de que contrates sin franquicia, la compañía de seguros, asumirá el total del coste de la factura. Así que tú no tendrás que abonar absolutamente nada. Eso sí, lo notarás en la prima a pagar.

